Aprende de los errores

Fíjate cuales de estos cometes y evítalos para entrenar mejor…

Todos cometemos errores, y como humanos, los repetimos sin cesar. Y como si fuera poco, hacemos de estos hábitos que creemos son positivos. A continuación, presentamos una lista de malos hábitos que bien corregidos, nos llevaran a entrenar mejor.

 

1 / En lugar de llorar cada vez que tenemos que comprar las (carísimas) zapatillas nuevas de running por el desgaste de las viejas, rompa el chanchito y compre dos pares juntos. ¡¿Cómo?! Al comprar dos pares y alternarlos, se prolonga notablemente la vida útil de ambos y al final, se termina ahorrando dinero. Además, podemos usar esta lógica para aprovechar buenas ofertas que en el futuro desaparecerán.

 

Tengan en cuenta que los que saben recomiendan renovar las zapatillas cada 900 kilómetros.

 

2 / En lugar de gastar tiempo estirando antes de entrenar, use los primeros minutos para calentar suavemente, alcanzando lentamente nuestro ritmo inicial. Estirar músculos fríos puede ayudar a desarrollar microdesgarros y algunos expertos afirman que estirar después de calentar también puede limitar la fuerza muscular y el trabajo a realizar.

 

Solo hay que estirar después de entrenar y haber calentado correctamente.  El tiempo extra que evitamos al elongar al principio se puede usar para hacer trabajos de otros grupos musculares, como el tronco.

 

3 / En lugar de ver cómo pasan los minutos en la cinta de correr al mismo ritmo, varíe la velocidad cada 1 o 2 kilómetros. Hacer un trabajo de intervalos o agregar pendiente va a hacer que el tiempo pase mucho más rápido, inclusive en los días de trabajo liviano. No hace falta que hagamos un esfuerzo espectacular, sino más bien introducir variedad para mejorar el estímulo.

 

4 / En lugar de sabotear nuestra carrera arrancando muy rápido, planee hacer el recorrido en segmentos de aceleración gradual o inclusive, mezclando periodos rápidos con lentos. Es fácil emocionarse al principio o tentarse con estar bajo nuestra marca desde el principio, pero usualmente esto nos termina desgastando y nuestra performance general tiende a ser peor.

 

5 / En lugar de correr con una presión autoimpuesta para superar metas y parecer maratonistas olímpicos, recuerde por que corre. Si no lo estamos disfrutando, habrá que buscar otra cosa. Es fácil concentrarse tanto en los objetivos, que perdemos noción del disfrute y la relajación que nos puede proveer el running. No lo tome tan en serio: corra por diversión, rápido o lento, cambie las rutas, escuche música y relájese.

 

6 / Después de alcanzar un objetivo, ¡disfrutelo! Aprecie esos momentos, prémiese con algo que disfrute y busque tranquilo la próxima meta. Todos cometemos miles de errores, úselos para aprender y haga un esfuerzo en evitar malos hábitos, así corre, inteligentemente, hacia vida de disfrute junto al running.