Aprovecha el frio para mejorar

Cuatro áreas para mejorar, con la ayuda del clima invernal.

 

Con los primeros fríos, los días se acortan, y los corredores debemos adaptarnos a la baja temperatura, correr de noche, adaptar nuestros horarios… para muchos, resulta una época de menos entrenamientos, acompañada de una sensación de pérdida.

 

Pero también podemos aprovechar esta temporada para prepararnos y mejorar nuestra velocidad y resistencia la próxima primavera. ¿Por qué no trabajar con los días feos en lugar de sufrirlos? Siguiendo los siguientes consejos, podemos protegernos de las lesiones y mejorar la calidad de nuestros entrenamientos cuando suba la temperatura.

 

  1. Flexibilidad. Cuando corremos, nuestros tejidos se endurecen. Algo positivo, que permite un mejor manejo de la energía que retorna para propulsarnos por el terreno. Pero ese endurecimiento puede ir demasiado lejos y causar disfunciones que pueden terminar en lesiones. Por eso, necesitamos una rutina de flexibilidad para evitar lesiones.

 

El clima frio ofrece una buena oportunidad para ello. Crear una rutina rápida para días ocupados y una completa para cuando exista el tiempo. Puede ser antes o después de correr, e inclusive mezclar algunas poses de yoga.

 

  1. Estabilidad. Correr es mantener nuestro tronco mientras movemos piernas y brazos. Al ser más estables, somos más eficientes. Además, muchos especialistas creen que la inestabilidad es causa de lesiones en piernas y pies.

 

Ganar estabilidad requiere pocos ejercicios, que fortalezcan nuestro tronco y sobre todo, que disfrutemos hacer. Hay muchos –tantos como corredores- que podemos probar para mejorar.

 

La clave: fortalecer la cadera. Es crítico tener caderas fuertes para correr alineados y evitar desbalances y las consiguientes lesiones.

 

  1. Áreas de lesión específicas de cada corredor. Todos tenemos nuestro talón de Aquiles en distintas áreas: sea el tobillo, la rodilla, el metatarso… identificar nuestra área problemática y ver cómo trabajar para fortalecerla en invierno nos permitirá evitar dolencias.

La idea es no solo trabajar en la recuperación tras sufrir un dolor, sino trabajar la zona todo el año para evitar que se convierta en un problema en el primer lugar. Dos a cuatro ejercicios acompañados de elongación y masajes pueden ayudarnos.

  1. La forma. ¿se han visto correr? Deberían. Todos podemos beneficiarnos de mejorar nuestra forma al correr, lo que evita lesiones, reduce la fatiga y mejora nuestra performance.

 

Podemos empezar con prácticas en lugares reducidos, como el salón de casa o el gym, y hasta hacernos filmar por algún amigo. Estos trabajos bajo techo, ideales para cuando salir en el frio y la lluvia no es una opción, nos permitirán avanzar algo y no perder el día.

 

Practicar los ensayos (se pueden encontrar cientos en internet) de manera consistente puede hacer maravillas con nuestro balanceo de brazos, posición del cuerpo y forma de correr en solo pocas semanas.