Como manejar tu energía el día de la carrera

 

Hemos estado trabajando por semanas, y a veces meses, y el día de la carrera se acerca vertiginosamente. Y como sabrán todos los que corrieron una carrera con anterioridad, cruzar  la meta no solo requiere de un cuerpo entrenado, sino también de una mente en condiciones, entre otras claves de un complejo rompecabezas.

 

Terminar con fuerza requerirá una combinación de esfuerzo físico y concentración mental. Y algunos tips son esenciales para esa lograrlo…

 

Primero, en lo referente a nuestro esfuerzo físico, es importante no sobreexigirse desde el principio y tomar una aproximación progresiva. Vea la carrera como una escalera y suba los escalones respetando las capacidades de su cuerpo, sin dañar sus músculos de antemano.

 

Nuestro cuerpo necesita tiempo para adaptarse al ejercicio, aumentando las concentraciones de adrenalina y cortisol y activando el sistema nervioso simpático para liberar los combustibles adecuados a la sangre y dirigirla al lugar adecuado. Si no respetamos ese proceso, acabaremos acumulando rápidamente ácido láctico por la falta de oxígeno en los músculos y diciéndole adiós a nuestra performance.

 

Aproveche las cuestas para cambiar su centro de gravedad, bajando la exigencia en las bajadas y aprendiendo a no sobreexigir sus cuádriceps en las subidas. Los cambios de ritmo también son efectivos: acelere cuando el subidón de adrenalina, endorfinas (o la música de su Ipod) lo impulsen y baje la velocidad cuando se sienta exigido.

 

Los corredores suelen sentirse desalentados cuando deben bajar la velocidad, pero no deberían preocuparse: la energía que usamos es renovable y puede volver en pocos segundos si aprende a respetar los momentos donde su cuerpo necesita un poco más de recuperación.

 

Segundo, mantenga la mente focalizada en la meta. Nuestro estado mental es tan importante como el físico, permitiéndonos sentirnos cómodos y autosuficientes para darnos nuestro propio aliento durante la carrera. Nunca se ponga a pensar en otros corredores: si está cansado, no asuma que los demás no lo están.

 

Tercero, manténgase por encima del dolor. Un buen truco para que nuestra mente este donde debe estar es visualizar nuestro cuerpo como separado de nuestra cabeza, donde seriamos los jinetes que lo montan. Esta forma de meditación mientras uno corre le permite a muchos corredores de elite manejar sus ritmos y el dolor como enviando órdenes a otro, además de evitar que piensen en otras cosas que no sean relevantes para el momento.

 

Por último, la mente lo domina todo. Nunca subestime adonde puede llegar si esta con su mente puesta en ello. En cada entrenamiento, debemos plantearnos nuestro propio sistema para tener una aproximación positiva a lo que esté ocurriendo, evitando que los inconvenientes que puedan surgir parezcan suficientes para detenernos.

 

Cuando un discomfort físico este ocupando nuestra cabeza diciéndonos que no podremos terminar, es bueno pensar que eso va a pasar, y poder concentrarse en mantener nuestro paso.

 

Al acercarnos a la carrera, debe tener expectativas realistas en cuanto a su performance. Base sus cálculos en los tiempos de sus entrenamientos (o sea, sus tiempos posibles) sin ponerse grandes metas. Aprenda a manejar la energía (y el dolor), siempre pensando en sus posibilidades y en como otras carreras y entrenamientos en el futuro le permitirán seguir creciendo.