Como respirar mientras corro

 

Muchas veces, corremos y experimentamos la famosa sensación de falta de aire: nos encontramos hiperventilando, haciendo un gran esfuerzo con nuestros músculos respiratorios y sintiendo los efectos derivados en nuestras piernas y brazos. En casos más extremos, los mareos y desmayos pueden sobrevenir si a pesar de reconocer el esfuerzo, no paramos.

 

Pero no son solo las situaciones críticas las que nos fuerzan a pensar en la respiración: este es el mecanismo esencial para incorporar oxígeno, que servirá para ser quemado junto a combustibles (azucares y grasas) y producirá energía. De ahí se deduce que mejorar notablemente la manera en la que lo hacemos –y su eficiencia- nos permitirá mejorar nuestra performance y sentirnos mejor.

 

Sea que nos falta aire mientras ejercitamos o queremos mejorar, los dos pilares sobre los que hay que trabajar son la velocidad en la cual entramos aire y la cantidad del mismo que inhalamos y exhalamos. Aquí van algunas claves para mejorar ambos aspectos:

 

  1. Antes de cambiar su ritmo respiratorio, baje la velocidad de sus piernas. No trate de hacer ajustes si en realidad el problema es que está yendo demasiado rápido para su estado actual.
  2. Ponga el foco en realizar respiraciones más profundas, sintiendo una mayor entrada de aire.
  3. Respire más desde el abdomen, es decir, ampliando el uso del musculo diafragma que permite la apertura de nuestra caja torácica y la ampliación del tejido pulmonar para recibir el aire. Trate de dejar de lado la respiración torácica.
  4. Concéntrese en exhalar mayor cantidad de aire, lo que ayuda a remover una mayor cantidad de CO2 (dióxido de carbono) y facilita una mayor inspiración luego para incorporar más oxígeno.
  5. Maximice la entrada de oxígeno permitiendo la entrada de aire por la nariz Y la boca al mismo tiempo.
  6. Mantengo un radio 3:2 en sus pasos: de 3 pasos inhalando y 2 exhalando. O sea: inhale en los pasos IZQUIERDO-DERECHO-IZQUIERDO y exhale DERECHO-IZQUIERDO. Cuando inhale y exhale, hágalo profundamente. Los especialistas definen a esta relación como la mejor para usar durante el ejercicio, así que practíquela hasta que se vuelva un hábito. Cuando la domine, notará como disminuye su frecuencia cardíaca gracias a la mejor entrada de oxígeno.

También podrá ver cómo, al apresurarse al final de una carrera, la relación se vuelve 2:1. Esto es normal y podemos permitirlo, siempre y cuando sea por períodos cortos de aceleración.

 

Siguiendo estos puntos, le será más fácil respirar correctamente y disfrutar más del runni