Correr… embarazada

Si bien múltiples estudios muestran que es perfectamente posible –y hasta recomendable- continuar haciendo ejercicios moderados durante el embarazo- muchas corredoras se preguntan si pueden seguir compitiendo siguiendo el ejemplo de Amber Miller, que dio a luz solo horas después de haber completado la maratón de Chicago de este año.

Sabemos que la mujer tiene claras ventajas hormonales antes del inicio de la menopausia que alejan las enfermedades cardiovasculares y que la manera de usar los ácidos grasos, algo que la evolución selecciono para favorecer el uso de estos combustibles en la gestación, las puede ayudar a lograr excelentes performances en carreras de ultra larga distancia en comparación con los hombres. Pero el embarazo cambia radicalmente el cuerpo de la mujer y la expone a situaciones nuevas que deben ser analizadas.

Por este motivo, los investigadores médicos analizan los efectos del deporte en esta etapa tan especial, lo que llevo al British Journal of Sports Medicine a publicar hace pocos dos estudios al respecto. En el primero, una prueba aleatoria en mujeres embarazadas probó que el ejercicio mejora los niveles glucosa entre las semanas 24 a 28, ayudando a prevenir la diabetes gestacional, condición que afecta hasta al 10% de las embarazadas.

La incidencia de diabetes gestacional crece al ritmo del stress, el sedentarismo y las dietas hipercaloricas. Y la actividad física es una de las claves para disminuir el riesgo de sufrirla. Para probar esto, seleccionaron a más de 80 mujeres y las dividieron en un grupo de ejercicio y otro de control. El ejercicio consistía en actividad aeróbica de 45 minutos 3 veces por semana. El resultado: 3 casos de diabetes gestacional en el grupo control, pero ninguno en el de ejercicio.

Un segundo estudio presento datos positivos en la función endotelial, es decir, las células que conforman las paredes internas de los vasos sanguíneos. Esto mejora el riesgo cardiovascular en mujeres con alteraciones hormonales o hipertensión, especialmente en mujeres post-menopausicas. Así parece que el ejercicio controlado, siempre consultando al médico y haciendo un plan adecuado al estado de cada mujer, presenta claros beneficios para llevar adelante un embarazo sano para la mama y el bebe.