Razones para Recuperarse

 

En varias oportunidades hablamos de la importancia de recuperarse. Una de las justificaciones más populares es que los entrenamientos livianos ayudan a remover el exceso de ácido láctico. Pero la ciencia parece desacreditar esta teoría, ya que pase lo que pase nuestros músculos se desharán del ácido dentro de la primer hora luego de entrenar. Entonces, ¿porque hay que hacer trabajos de recuperación?

 

Mantenidos en cantidades reducidas entre los entrenamientos más duros, los trabajos tranquilos pueden ser una valiosa herramienta. De hecho, vistos como “entrenamientos de anticipación”, podrán ayudar con el próximo trabajo duro y para acercarnos a nuestro tiempo ideal.

 

La primera razón para esto es el desarrollo aeróbico. El determinante de nuestra performance en distancias mayores a 400 metros es nuestra capacidad aeróbica y cada trabajo que hagamos la hará mejorar. Estas mejorías son más notorias en quienes recién empiezan, mientras que los corredores más experimentados verán sus márgenes incrementados.

 

Esto también puede obtenerse haciendo cross-training con otras actividades, pero lograrlo con la actividad principal es mucho más eficiente.

 

La segunda razón es la de evitar correr con gran fatiga. Una de las habilidades más importantes de los corredores es poder correr cuando la fatiga aparece finalizando una carrera. Lograrlo puede ser una diferencia clave entre una buena competencia o quedar completamente gastados. Hay tres puntos claves a desarrollar para lograrlo, que pueden practicarse con piernas cansadas durante los trabajos de recuperación:

 

1|Fortaleza Mental.  La habilidad para poner un pie fuera de casa y salir a correr es la misma que se necesita para aumentar el paso al finalizar una carrera. Es una cuestión mental que tiene que ver con vencer la inhibición, el cansancio y la pereza para poder entrenar. Dominarnos nos permitirá mejorar y cumplir nuestras metas.

 

2|Usar músculos alternativos. Cuando los músculos principales para un movimiento se cansan, nuestro cuerpo aprender a hacer ajustes  en el balance de fuerzas ejercidas y recluta fibras de otros músculos. Si estos no están desarrollados antes del día de la carrera, no podemos esperar que se comporten bien cuando los necesitemos…

 

3|Mantener una buena forma. Además de usar músculos alternativos, mantener nuestra forma (la manera en la cual corremos) es esencial para no sobreexigirnos y poder mantener el ritmo planeado. Aprender a hacer esto también disminuye las chances de lesionarnos y mejora nuestra recuperación.

 

La tercera razón es la quema de calorías. Notando la importancia de nuestro peso para el día de la carrera, cada caloría quemada cuenta. Los trabajos de recuperación a bajo ritmo nos permiten seguir quemando energía y les enseñan a nuestro cuerpo a hacer mejor uso de los recursos como la grasa.

 

Con estos puntos en mente, hay varias cosas que podemos hacer para convertir nuestros trabajos de recuperación en algo más significativo:

 

_Al extender su duración lo más que podamos, logramos mejorar los beneficios. Alárguelo unos 5 o minutos y dentro de un par de meses, vuelva a extenderlo (siempre que respete el límite de kilómetros que el plan de entrenamiento propone, claro).

 

_ Siempre mantenerlo tranquilo. Recuperarse implica un ritmo bajo, por lo que se recomienda no llevar cronometro. Siga a sus pies para maximizar la ganancia aeróbica y metabólica.

 

_Piense en la forma. Aproveche la falta de presión y velocidad para mejorar como coordina su braseo con las piernas, la posición del cuello respecto a sus hombros, la curvatura de su espalda, la pisada… Con eso listo, relajase y deje su mente volar.

 

Los trabajos de recuperación no son necesarios si entrena menos de cuatro veces por semana o está construyendo una base aérobica, lo que implica que todos sus entrenamientos son tranquilos. Por fuera de esto, recuperarse es necesario entre los días más duros. Pueden durar entre 30 y 60 minutos y son buenos candidatos para días de trabajo doble (dividiendo un poco a la mañana y un poco a la tarde).

 

Al aprender a recuperarnos, podemos anticiparnos mejor a los esfuerzos más duros y obtener mejores recompensas.