Volvé con todo de una lesión

 

Quizás la primera idea para tener en cuenta al regresar debería ser estar agradecidos de poder volver a entrenar. Con esta actitud en mente, se nos hará más fácil aguantar nuestras ganas de sumar muchos kilómetros de golpe y ejercer paciencia para estar al 100%.

 

Las lesiones suelen poner a los corredores en contacto con la realidad: no podemos correr miles de kilómetros ni aumentar nuestro entrenamiento infinitamente sin consecuencias. Y luego de estar haciendo rehabilitación y cross training, debemos respetar lo aprendido para no volver a lesionarnos.

 

Ir de a poco. Luego de tener luz verde, no significa que podemos salir y hacer lo mismo que previo a la lesión. NO debemos apurar las cosas y la paciencia SI paga en el largo plazo. La clave es incrementar gradualmente la cantidad de tiempo corriendo e ir suplementando el resto con cross-training de menor impacto, como natación.

 

No olvidarse de la fisioterapia. Muchos corredores, luego de recuperarse, empiezan a olvidarse de sus sesiones de rehabilitación y los ejercicios específicos. Es importante no olvidarlas, porque la recuperación puede no haber terminado completamente y nos estaremos exponiendo a quedar parados de nuevo.

 

No comparar. Luego de una pausa prolongada, es importante no compararse con el estado y los números manejados antes de la lesión. Lo único que pasara es estaremos desanimados y eso afectará nuestro regreso. Hay que llevar registro de nuestros avances POST lesión e ir construyendo desde ahí. Eventualmente llegaremos, y con suerte, pasaremos a las cifras pre-lesión.

 

Los músculos tienen memoria. Si bien los primeros pasos y entrenamientos pueden sentirse como si nunca corrimos antes, es importante tener en cuenta que la memoria muscular salta al rescate: luego de correr durante varios años, al retomar la actividad volveremos a estar en forma rápidamente. Solo hay que soportar un mayor nivel de molestia al principio.

 

Ganar otras áreas. Mientras no podemos volver a full con el running, tal vez podemos reforzar nuestro tronco, fuerza y flexibilidad en otras áreas. Esto nos hará sentir productivos y pagara dividendos cuando estemos de nuevo en un buen nivel.

 

Pasos para atrás. Si empezamos a sentir dolores en nuestra lesión o aparecen nuevos síntomas, no debemos dudar: hay que bajar el nivel o inclusive volver para atrás, además de consultar con los profesionales a ver que recomiendan. Podemos tomar más descanso o dedicar más tiempo al cross-training, pero no debemos verlo como una derrota: al hacer esto, evitamos peores consecuencias y más tiempo parados.

 

Perspectiva positiva. El factor más importante para retornar bien a la actividad es la perspectiva. Aun cuando estemos odiando nadar o la elíptica, debemos completar esa sesión y seguir. Hay que mirar hacia adelante cuando volvemos y hacerlo lentamente, disfrutando cada corrida y manteniendo la paciencia.

Con respeto por nuestra vuelta y el esfuerzo realizado, volveremos a nuestro entrenamiento habitual en menos tiempo del que pensamos, para seguir disfrutando.